El Complejo de la Montaña Cheyenne: el mejor sitio para el peor momento

Se trata de una organización conjunta de los EE.UU. y Canadá que provee de defensa y control aéreo a toda Norteamérica. Se fundó el 12 de mayo de 1958 bajo el nombre de Mando Norteamericano de Defensa Aérea (North American Air Defense Command). Desde 1963, la principal instalación del NORAD está en Cheyenne Mountain, en el estado de Colorado...




El complejo combina en su enorme extensión puestos de control, salas de información y una serie de búnkers habitables que están equipados para situaciones especialmente extremas: desde bombas atómicas a invasiones alienígenas, pasando por meteoritos gigantes. Su labor principal mientras llega el día del juicio final es recopilar información sobre el espacio aéreo de todo el planeta: aviones, misiles e incluso satélites. Lo describen como «el sistema nervioso de todas las fuerzas militares de los Estados Unidos»; cualquier cosa que vuele o esté dando vueltas a la Tierra envía sus datos o es detectado por algún radar y esos datos llegan allí. En cierto modo, sería como el telescopio más poderoso del mundo…incluso se rastrea hasta la basura espacial que orbita la Tierra.



Historia


El NORAD fue creado como una respuesta a la amenaza de bombarderos soviéticos de largo alcance que podrían atacar EE.UU. y Canadá. A principios de 1950 los dos países llegaron a un acuerdo para construir una serie de radares de alerta temprana a través de sus territorios para detectar posibles ataques soviéticos a través del Ártico. En total se construyeron 58 estaciones de radar a lo largo del paralelo 69. Esta infraestructura proporcionaba una pre-alerta de tres horas antes de que el ataque llegara a centros de población de ambos países. 

Para hacer el centro se sacaron de la montaña 700.000 toneladas de granito. Las paredes de piedra interna se reforzaron con 110.000 grandes tomillos. Y se construyeron 15 edificios de metal, cada uno sobre resortes para absorber los choques. Dos puertas de 25 toneladas cada una, separadas a una distancia de 15 metros entre ellas, sellarían la entrada en caso de crisis. Y dentro de este complejo hay seis grandes depósitos de agua excavados en la roca para el aire acondicionado y otro de gasóleo para alimentar seis generadores. No obstante, las nuevas armas han hecho estos esfuerzos de los años sesenta algo inútiles. Dos cabezas de cohetes SS-18 soviéticos, con impacto directo sobre Cheyenne Mountain, destruirían el lugar.



El complejo de Cheyenne Mountain tiene otras funciones, como la de dirigir la batalla para la defensa aeroespacial sobre EE UU y Canadá y albergar también al mando espacial de EE UU, activado en 1985, cuya importancia es creciente y cuya sede principal está en la vecina base de Peterson.

El sistema del NORAD ha tenido incidentes, como fallos en super-computadores, que pudieron haber causado una guerra nuclear, el último tuvo lugar el 9 de noviembre de 1979 el cual ocasionó una falsa alarma que se extendió en varias bases de la Fuerza Aérea alrededor del mundo, ocasionó que los bombarderos del Pacífico fueran puestos en el aire con armamento nuclear.



En el caso de una guerra nuclear, unas 800 personas podrían sobrevivir en el Complejo de la Montaña Cheyenne durante 30 días, completamente aislados del mundo exterior. Las puertas blindadas de 25 toneladas garantizan que ningún intruso accederá a las instalaciones, enterradas bajo medio kilómetro de granito.